PREVENCIÓN DEL CÁNCER DE MAMA

La prevención del cáncer de mama es el conjunto de acciones y medidas destinadas a reducir el riesgo de desarrollar esta enfermedad y a detectarla en etapas tempranas, cuando las posibilidades de tratamiento y curación son mayores.

Prevención primaria:

  • Se enfoca en evitar que aparezca el cáncer de mama.
  • Consiste en adoptar hábitos saludables (alimentación equilibrada, ejercicio, evitar alcohol y tabaco, lactancia materna, control de peso) y reducir la exposición a factores de riesgo.

Prevención secundaria:

  • Busca detectar el cáncer de mama lo antes posible, incluso antes de que cause síntomas.
  • Incluye autoexploración mamaria, exámenes clínicos y mamografías periódicas.
PREVENCIÓN PRIMARIA

Alimentación y peso saludable

  • Mantener un peso adecuado (la obesidad aumenta el riesgo, especialmente después de la menopausia).
  • Seguir una dieta rica en frutas, verduras, legumbres y granos integrales.
  • Reducir el consumo de grasas saturadas y carnes procesadas.
  • Limitar el consumo de azúcar refinada.

Actividad física

  • Realizar mínimo 150 minutos de ejercicio moderado o 75 minutos de ejercicio intenso por semana.
  • Caminar, nadar, montar bicicleta o bailar ayuda a regular hormonas y peso.

Evitar alcohol y tabaco

  • El alcohol, incluso en pequeñas cantidades, aumenta el riesgo.
  • El tabaco se relaciona con varios tipos de cáncer, incluido el de mama.

Factores reproductivos y hormonales

  • La lactancia materna por más de 6 meses tiene un efecto protector.
  • Evitar el uso prolongado de terapia hormonal con estrógenos y progestágenos sin supervisión médica.
PREVENCIÓN SECUNDARIA

Autoexploración de mamas

  • Observar y palpar las mamas una vez al mes, preferentemente después del periodo menstrual.
  • Buscar cambios: bultos, retracción de piel, secreción por el pezón, enrojecimiento o cambios de forma.

Examen clínico

  • Realizado por un médico o personal de salud cada 1-3 años desde los 20 años, y anualmente desde los 40.

Mamografía

  • Mujeres de 40 a 69 años: una mamografía cada 1-2 años (o antes si hay antecedentes familiares).
  • Si hay alto riesgo (madre o hermana con cáncer de mama, mutaciones BRCA1/BRCA2, antecedentes de radioterapia torácica), iniciar controles antes y con mayor frecuencia.
PREVENCIÓN TERCEARIA

Si ya hubo cáncer de mama, implica evitar recaídas y cuidar la salud:

  • Seguir controles médicos periódicos.
  • Mantener hábitos saludables.
  • Cumplir tratamientos y seguimiento indicados.